¡ Mellizos !

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Es probable que cuando descubras que esperas mellizos en lugar de un solo bebé, tu primera reacción sea de pánico. ¿Seré capaz de atenderlos bien?¿Acabarán con todas mis fuerzas? ¿Mi embarazo será de riesgo?

Los embarazos múltiples son una realidad relativamente habitual. Entre 1985 y 1995 la tasa de embarazos múltiples se dobló, si bien en la actualidad se encuentra estabilizada. Alrededor de 12 de cada 1000 embarazos son múltiples, pero en el caso de embarazos por reproducción asistida, el 24% dan como resultado gemelos.

Así que piensa que al menos no sois los únicos. Dos hijos dan el doble de trabajo, pero también el doble de satisfacciones ;). ¿Quieres saber como afrontar el nacimiento de mellizos?

¿Qué son los bebés mellizos? Es habitual oír que existen diferencias entre mellizos y gemelos. Normalmente nos referimos con el primer nombre a los bebés que no son iguales entre sí y con el segundo a los que comparten la mayoría de los rasgos físicos, pero esta es una diferenciación popular y no científica.

Los bebés mellizos puede ser iguales entre sí, si nacen a partir de un mismo óvulo dividido tras ser fecundado; o diferentes (incluso en sexo) si nacen a partir de dos óvulos diferentes fecundados por dos espermatozoides diferentes. En este último caso, los mellizos comparten la misma carga genética que dos hermanos nacidos de diferentes embarazos.

¡Mellizos!

¿Qué ocurre durante el embarazo? Normalmente los embarazos múltiples resultan más complicados, especialmente los últimos meses, pero no te preocupes. En la actualidad un embarazo gemelar está muy bien controlado y los problemas graves son raros. Si quieres saber más sobre el embarazo de mellizos, pincha aquí.

¿Y qué ocurre en el momento de llevarlos a casa? Lo más importante es intentar mantener la calma, pero no sentirte culpable si no eres capaz. Tener que atender las demandas de dos bebés es el doble de estresante que atender sólo a uno, así que si te sientes de bajón no creas que por ello eres peor madre (o padre, pero ese sentimiento es más típico de las mamás).

Aunque en la actualidad los gemelos no llegan por sorpresa (ya que ya se sabe durante el embarazo que son dos), su llegada al mundo exige una adaptación psicológica que puede llevar algunas semanas. Mientras tanto, intenta descansar siempre que puedas, ya que el esfuerzo físico también sera grande. Adaptáte al ritmo de los bebés y aprovecha sus siestas para hacer las tuyas.

Además, no vaciles en pedir ayuda.  Los papás estaréis agotados los primeros meses, así que una mano extra de tíos y abuelos nunca vendrá mal. No hablo de esclavizar a la familia, pero sí que debes dejarles claro que si vienen a visitarte a casa es para cooperar y no para interrumpir ;).

Si es posible económicamente, es bueno contratar a alguien que se encargue de las tareas de la casa, porque dos bebés demandan mucho tiempo.  Si no es posible, no te obesiones por dejarlo todo como los chorros del oro, lo único importante es que los bebés estén bien atendidos; la pulcritud, durante estos meses, es secundaria.

Una preocupación extra se presenta si ya tenéis otros hijos. Los celos son un problema frecuente cuando nace un hermanito, así que imáginate cuando son dos. No olvides que tu hijo no es capaz de entender aún que dos bebés exigen mucho trabajo y tiempo, y que si pasas menos tiempo con él no significa que le quieras menos. Así que encárgate de dejárselo claro. Es importante que sigáis pasando tiempo a solas con él (si mamá o papá se queda con los gemelos en casa, el otro puede llevar al hermanito mayor al parque).

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Además, es bueno si lo implicáis -en la medida de lo posible- en el cuidado de los mellizos. Se sentirá uno más y eso repercutirá en su bienestar.

Otra pregunta básica cuando nacen gemelos es… ¿cómo apostar por su individualización? Vestirlos iguales o diferentes depende de tu criterio pero lo que sí es bueno es que cada uno de vosotros pase tiempo a solas con cada bebé, estimulándolos por separados.  Llama a cada uno por su nombre, y nunca te dirigas a ellos como «los mellizos».

Al principio pueden dormir en la misma cuna (a veces les tranquiliza estar el uno cerca del otro), pero pronto deben tener cada uno la suya. No los acostumbres a dormirse en brazos.

Tampoco te olvides de que también hay que cuidarse a uno mismo, y a la pareja. Las madres sobre todo, caen a veces en una preocupación exagerada por los pequeños que puede acabar resintiendo su salud. Es necesario encontrar tiempo para descansar, para hacer ejercicio, para hablar con la pareja -de algo que no sean lloros y pañales- e incluso para desconectar un poco de los bebés.

Y no olvides que aunque los primeros meses pueden ser bastante estresantes, pronto te adaptarás a la situación y tener dos hijos te parecerá algo tan sencillo como a otros tener uno ;).

¿Cómo viviste tu los primeros meses con los mellizos?