El reflujo en los bebés
El refujo gastroesofágico de los bebés es algo que preocupa a muchos papás, que ven como el pequeño está incómodo y vomita gran parte de lo que come, pero en la gran mayoría de los casos no tiene consecuencias para su salud.
De hecho, casi la mitad de los lactantes presenta reflujo y esto se debe a que su sistema digestivo aún está en formación, y la parte del esófago que permite el paso de los alimentos al estómago carece de la fuerza suficiente para mantenerse cerrado.
Esto se suele solucionar por sí mismo entre los 6 y los 12 meses de edad, y es muy infrecuente que siga sufriendo reflujo tras cumplir el año. Pero aunque no hay razones para la alarma, si es conveniente saber qué podemos hacer para evitarle sus molestos síntomas al bebé.

